¿Alerta en el sector 513!
MI vida es sólo mía. No le debo nada a nadie salvo respeto y a mor a quien me ama y respeta.
No debo obediencia a norma alguna.
No debo docilidad a ninguna persona y menos aún a ninguna abstracción.
No debo nada al que trabaja por mi seguridad, no quiero que nadie vele por ella.
Exijo mi derecho al peligro, derecho a la emopción, derecho a la aventura.
Exijo derecho a no automatizarme y a peligrar por mi placer; exijo este derecho y lo proclamo deber para todo ser humano.
NO necesitamos comprar peligro en la tienda ni al camello local; requerimos exposición callejera al riesgo a enfrentarnos a los robots.
NO queremos “Yo Robot”, sino “YO Animal”.
Haremos frente a Rutina, Madre de la Automatización.
¿Está en peligro la fuente de alimentación central de la Máquina! ¿Alerta en el sector 513!
“Mucha gente está realmente harta de lo que hace o vive cada día. La mayoría de la gente. Y desconocen que son el agente de su propio cambio”
Desde que nacimos nos han ido moldeando, sutilmente o a martillazos. Todo para hacernos encajar, para convertirnos en las piezas de su monstruoso puzle. Retorcido pero perfectamente planificado. No hay detalle que se les haya escapado… ¿o sí?
Nos observan, nos miden, nos escuchan, nos controlan. Nos envenenan, nos destruyen, nos ordenan, nos asesinan, nos esclavizan. Han levantado los inmensos muros de infinitas cárceles, que cercan nuestra mente. Pero ya sabemos que todo muro tiene sus brechas. Nosotros somos esas brechas. Y algún día, todo caerá.
La imaginación como arma de lucha
La imaginación es un arma de doble filo. Una mente armada de conciencia e imaginación es más peligrosa que diez mil mentes apagadas o distraídas, pasando inadvertidas entre las masas. Peligrosa, no para las personas, si no para el actual estado de las cosas.
Primero la escuela, después el trabajo, la realidad, los video juegos y la programación televisiva, tienen como fin desintegrar sin piedad tu valiosa imaginación. Toma conciencia y recupérala.
Situaciones aparentemente reales o juegos, que inviten a intervenir en la “realidad” y a romper la monotonía de sus aburridas vidas. Pintadas contra el trabajo en dindicatos, inem y ETTs. Todo tipo de objetos (cartas anónimas, libros, CDs, octavillas con escritos sorprendentes, etc) dejados en buzones de personas conocidas o elegidas al azar, de variados y variopintos contenidos, que ataquen el subconsciente. Juegos de mesa o de calle pintados en parques y plazas para el disfrute de niños y niñas; y juegos insurrectos por toda la ciudad para los que no son tan niños y que necesitan, quizá, otra forma de expresión más placentera y gratificante.
La imaginación llevada a la acción lo puede todo, tú lo puedes todo, todos y todas lo podemos TODO. ¿Adelante pues, podemos hacerlo! ¿Imagina tu acción y en marcha!
extraido de burakumin2, http://acivilizados.atspace.com/insurrecion.html
LUCHA CONTRA EL SISTEMA por Bernard Werber, El libro del viaje, 1998
Ya aparece tu tercer adversario. Es cúbico, titánico, frío. Está provisto de orugas que lo arrasan todo. Es el sistema social en que estás inmerso. Entre sus formas reconoces varias cabezas.
Están la de tus profesores, tus superiores, los policias, los militares, los curas, los políticos, los funcionarios, los médicos, que creen que cada día pueden decirte si has actuado bien o mal. Y el comportamiento que debes adoptar para permancer en el rebaño.
Es el sistema.
Contra él, tu espada es inútil. Cuando arremetes contra él, el sistema te bombardea con papeleo: boletines de notas, multas, formularios de la Seguridad Social que debes rellenar si quieres que te devuelvan el dinero, declaraciones de impuestos con recargo, por retraso en el pago, cartas de despido, declaraciones de fin del derecho al paro, recibos de alquiler, de la comunidad, de electricidad, teléfono, agua, impuestos locales, impuesto sobre la renta, tasas, avisos de embargo, amenazas del banco, citación para aclarar tu situación familiar, reclamación de certificado de estado civil con fecha no anterior a dos meses...
El Sistema es demasiado grande, demasiado pesado, demasiado complejo. Todos los sometidos al Sistema avanzan, encadenados, tras él. Rellenan apresuradamente con un bolígrafo los formularios. Algunos enloquecen porque ha pasado la fecha límite. Otros se aterran porque les falta un documento oficial. Otros intentan, cuando resulta demasiado incómodo, estirar un poco el cuello.
El Sistema se aproxima. Tiende hacia ti un collar de hierro que te unirá a la cadena de los que ya son sus prisioneros. Avanza sabiendo que todo va a pasar automáticamente y que no tienes elección ni ningún medio para evitarlo.
Me preguntas qué hacer. Te replico que, contra el Sistema, hay que hacer la revolución.
LA REVOLUCIÓN.
Entonces te anudas un pañuelo rojo en la frente, agarras la primera bandera que ves y la enarbolas gritando: "Muerte al Sistema".
Me temo que te está equivocando. Actuando así, no sólo no tienes ninguna posibilidad de ganar, sino que refuerzas el Sistema.
Mira, ha estrechado un poco más los collares pretextando que es para defenderse contra "tu" revolución. Los encadenados no te lo agradecen. Antes tenían aún una pequeña esperanza de ensanchar ela ro de metal torciéndolo. Por tu culpa, resulta todavía más difícil. En adelante, no sólo tienes contra ti al Sistema, sino a todos los encadenados. Y esa bandera que enarbolas, ¿es de verdad la "tuya"?
Lo siento, debí advertirtelo.
El Sistema se nutre de la energía de sus adversarios. A veces fabrica sus banderas para después ofrecérselas. ¡Has caído en la trampa! No te inquietes: no eres el primero. Entonces ¿que hacer, someterse?
No.
Estás aquí para aprender a vencer y no para resignarte. Contra el Sistema, tendrás que inventar otra forma de revolución. Te propongo poner entre paréntesis una letra. En lugar de hacer la revolución de otros, haz tu (r)evolución personal. En lugar de pretender que los otros sean perfectos, evolucina tú.
Busca, explora, inventa.
Los inventores, ¡esos son los verdaderos rebeldes! Tu cerebro es el ñunico territorio por conquistar. Depón la espda. renuncia a todo espñiritu de violencuia, de venganza de envidia. En vez de destruir ese coloso ambulante contra el que todo el mundo se ha partido el espinazo, recoge un poco de tierra y construye tu propio edificio en tu pequeña parcela.
Inventa. Crea. Propón otra cosa.
Aunque al principio sólo parezca un castillo de arena, es la mejor manera de atacar a este adversario. Sé ambiciosos.
Intenta hacer que tu propio sistema sea mejor que el Sistema actual. Automáticamente, el sistema antiguo quedará desfasado. El Sistema aplasta a la gente porque nadie propone otra cosa interesante. En nuestros días, por un lado están las fuerzas del inmovilismo que quieren la continuidad, y por otro, las fuerzas de la reacción que, por nostalgia del pasado, te proponen luchar contra el inmovilismo volviendo a sistemas arcaicos.
Desconfñia de esos dos callejones sin salida. Existe forzosamente un tercer camino que consiste en ir hacia delante.
Invéntalo.
NO ataques al Sistema, ¡haz que pase de moda!
Vamos, construye rápido. Llama a tu símbolo e introducélo en tu castillo de arena. Pon ahí todo lo que eres: tus colores, tus músicas, las imágenes de tus sueños.
Mira.
No sólo el Sistema comienza a agrietarse: se acerca para examinar tu trabajo. El Sistema te anima a continuar. Eso es lo increíble. El Sistema no es "malo", sino que está desfasado.
El Sistema percibe su propia vetustez. Y esperaba desde hacía mucho tiempo que alguien como tú tuviera el valor de proponer otra cosa.
Los encadenados comienzan a discutir entre sí. Se dicen que pueden hacer lo mismo.
Apóyales.
Cuantas más creaciones originales haya, a más prerrogativas deberá renunciar el Sistema antiguo.
como reza este blog: "Luchar contra el Imperio significa quedar infectado de su perturbación. Ésta es una paradoja; quienquiera derrote un segmento del Imperio, se convierte en el Imperio; prolifera como un virus, imponiendo su forma a los enemigos. Por tanto, se convierte en ellos."
al mas puro estilo Matrix.