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Pasajeros en Tránsito
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Castaneda entre comillas (IV)

Castaneda entre comillas (IV)

No. 151.

"(...) Debes entender que un guerrero no es ningún tonto. un guerrero es un cazador inmaculado que anda a la caza de poder; no está borracho ni loco, y no tiene tiempo ni humor para fanfarronear, ni para mentirse a sí mismo, ni para equivocarse en la jugada. La apuesta es demasiado alta. Lo que pone en la mesa es su vida dura y ordenada, que tanto tiempo le llevó perfeccionar. No va a desperdiciar todo eso por un estúpido error de cálculo, o por tomar una cosa por lo que no es."

 

No. 152.

"(...) Un guerrero trata todo con respeto y no pisotea nada a menos que tenga que hacerlo (...)"

 

No. 153.

"Le dije que era muy amable de su parte el decir que debíamos recobrar el juicio cuando en realidad yo era el único que debía hacerlo. replicó que la suya no era amabilidad sino simplemente comportamiento de guerrero, puesto que ser un guerrero implicaba (...) estar siempre en guardia contra la natural brusquedad de la conducta humana. Dijo que un guerrero es, en esencia, un ser implacable, de recursos muy fluidos y de gustos y conductas muy refinados; un ser cuya tarea en este mundo es afilar sus aristas cortantes, una de las cuales es la conducta, para que así nadie sospeche de su inexorabilidad."

 

No. 154.

"El sino de un guerrero es inalterable (...) El desafío consiste en cuan lejos puede uno llegar dentro de esos rígidos confines y qué tan impecable puede uno ser.

Si hay obstáculos en su camino, el guerrero intenta. Si encuentra dolor y privaciones insoportables en su sendero, el guerrero llora, sabiendo que todas sus lágrimas puestas juntas no cambiarían un milímetro la línea de su sino."

 

No. 155.-

"La diferencia básica entre un hombre común y un guerrero es que un guerrero toma todo como un desafío (...) mientras un hombre ordinario toma todo como bendición o maldición (...)"

 

No. 156.

"(...) Un guerrero no se abandona a nada, ni siquiera a su muerte. Un guerrero no es un socio voluntario; un guerrero no está disponible, y si se mete con algo, puedes tener la certeza que sabe lo que está haciendo."

 

No. 157.

"Un guerrero debe advertirlo todo (...) Esa es su peculiaridad (...) y en ello radica su ventaja."

 

No. 158.-

"(...) algo en el guerreo se da cuenta siempre de cada cambio. La meta del cambio del guerrero es precisamente cultivar y mantener ese sentido de darse cuenta. El guerreo lo limpia, lo pule y lo tiene siempre funcionando."

 

No. 159.

"(...) dijo que un guerrero siempre se cercioraba de que todo estuviese en orden, no porque creyera que iba sobrevivir la prueba que se hallaba a punto de emprender, sino porque era parte de su conducta impecable."

 

No. 160.

"(...) Dijo que un guerrero no debía dejar nada liberado al azar, que un guerrero era realmente capaz de alterar el curso de los sucesos, valiéndose del poder de su conciencia y de la inflexibilidad de su propósito (...)."

 

No. 161.

"El espíritu de un guerrero no está engranado para la antrega y la queja, ni está engranado para ganar o perder. El espíritu de un guerrero sólo está engranado para la lucha, y cada lucha es la última batalla del guerrero sobre la tierra. De allí que el resultado le importe muy poco. En su última batalla sobre la tierra, el guerrero deja fluir su espíritu libre y claro, y mientras libra su batalla, sabiendo que su voluntad es impecable, el guerrero ríe y ríe."

 

No. 162.

"(...) don Juan hizo un cómico gesto de desesperanza llevándose las manos a las mejillas y suspirando hondamente. -  Deja en paz tu mundo civilizado - dijo- . Déjalo! Nadie te pide que te portes como un loco. Ya te lo he dicho: un guerrero necesita ser perfecto para manejar los poderes que caza; ¿cómo puedes concebir que un guerrero no sea capaz de diferenciar las cosas? En cambio tú, amigo mío, que conoces lo que es el mundo real, te perderías y morirías en un instante si tuvieras que depender de tu capacidad para distinguir qué cosa es real y cual no (...) (...) - No trato de convertirte en un hombre enfermo y loco - prosiguió don Juan- . Eso puedes hacerlo tú mismo sin ayuda mía. Pero las fuerzas que nos guían te trajeron a mí, y yo me he esforzado por enseñarte a cambiar tus costumbres idiotas y vivir la vida fuerte y clara de un cazador. Luego las fuerzas volvieron a guiarte y me dijeron que debes aprender a vivir la vida impecable de un guerrero. Al parecer no puedes. Pero, ¿quien sabe? Somos tan misteriosos y tan temibles como este mundo impenetrable, conque ¿quién sabe de lo que seas capaz?

 

No. 163.

"Ser guerrero no es el simple asunto de nomás querer serlo. Es más bien una lucha interminable que seguirá hasta el último instante de nuestras vidas. Nadie nace guerrero, exactamente igual que nadie nace siendo un ser razonable. Nosotros nos hacemos lo uno o lo otro."

 

No. 164.

"(...) Ser perfecto en circunstancias perfectas es ser un guerrero de papel (...)"

 

No. 165.

"(...) Un guerrero, mi amiguito, es alguien que siempre manda."

 

No. 166.-

"(...) Debes cultivar el sentimiento de que un guerrero no necesita nada.

Dices que necesitas ayuda. ¿Ayuda para qué? Tienes todo lo necesario para el viaje extravagante que es tu vida. He tratado de enseñarte que la verdadera experiencia es ser un hombre, y que lo que cuenta es estar vivo; la vida es la vueltita que ahora estamos tomando. La vida en sí misma es suficiente y se explica sola, y es completa.

Un guerrero entiende eso y vive de acuerdo a eso; por lo tanto, uno puede decir sin ser presumido, que la experiencia de experiencias es el ser un guerrero.

Pareció esperar respuesta. Titubee un momento. Quería elegir  cuidadosamente mis palabras.

-  Si un guerrero necesita alivio -  prosiguió - , simplemente elige a cualquiera y  le expresa a esa persona cada detalle de su tumulto. Después de todo, el guerrero no busca que le entiendan o le ayuden; con hablar simplemente busca aliviar su presión. Eso es, siempre y cuando el guerrero sea dado a hablar; si no lo es, no le dice nada a nadie. Pero tu no vives totalmente como guerrero. No todavía. Y los obstáculos que te salen al encuentro han de ser verdaderamente monumentales. Te entiendo perfectamente.

No se hacía el gracioso. A juzgar por la preocupación en su mirada, parecía ser alguien que ha andado por esos rumbos (...)."

 

No. 167.

"No se trata de tenerle confianza a nadie. Se trata de una lucha de guerrero (...)"

 

No. 168.

"(...) un guerrero no busca nada que le consuele (...)"

 

No. 169.

"Para convertirse en un hombre de conocimiento hay que ser un guerrero, no un niño llorón. Hay que luchar sin entregarse, sin una queja, sin titubear, hasta que uno vea, sólo entonces puede uno darse cuenta que nada  importa."

 

No. 170.

"Con voz serena don Juan me dijo (...) que el espíritu no es algo que uno podría usar o comandar a hacer que se moviera de ninguna forma, no  obstante uno puede usarlo, comandarlo, moverlo como se le dé a uno la gana. Esta contradicción, sgeún dijo, es la esencia de la brujería. Y por no entenderla, generaciones enteras de brujos habían sufrido dolores y pesares inimaginables. Los brujos de hoy en día, en un esfuerzo por evitar pagar este exorbitante precio de dolor, habían desarrollado un código de conducta llamado "el camino del guerrero", o la acción impecable. Un código de conducta que los preparaba realzando su cordura y su prudencia."

 

No. 171.

"El verdadero desafío (...) fue encontrar un sistema de conducta que no fuera trivial o caprichoso, y que fuera capaz de combinar la moralidad y el sentido de la belleza que distinguen a los brujos videntes de los simples hechiceros. Y ese sistema se llama el arte del acecho."

 

No. 172.

"Acechar es un arte. Para un brujo, puesto que no es mecenas ni vendedor de rte, la única importancia de una obra de arte es que puede ser lograda

 

No. 173.

"(...) Don Juan subrayó que la fuerza de la que hablaba no era solamente la convicción. Nadie podría tener convicciones más fuertes que los antiguos videntes, y sin embargo eran débiles. Tener fuerza interna significaba poseer un sentido de ecuanimidad, casi de indiferencia, un sentimiento de sosiego, de holgura. Pero sobre todo, significaba tener una inclinación natural y profunda por el examen, por la comprensión. Los nuevos videntes llamaron sobriedad a todos estos rasgos de carácter."

 

No. 174.

"Reiteró que (...) los nuevos videntes daban el más alto valor a las comprensiones profundas que no eran producto de la emoción."

 

No. 175.

"(...) Para comprender uno necesita de sensatez, de cordura, no de emocionalidad. No te confíes en aquellos que lloran con la emoción de comprender, porque no han comprendido nada."

 

No. 176.

"Recuerda lo que te he dicho - dijo- . No le des mucha importancia a las comprensiones emocionales (...)"

 

No. 177.

"(...) Don Juan me había dicho que sin tristeza y añoranza uno no está completo, pues sin ellas no hay sobriedad, no hay gentileza. Decía que la sabiduría sin gentileza y el conocimiento sin sobriedad son inútiles."

 

No. 178.

"- Los brujos dicen (...) que los más increíbles logros de la percepción son puras idioteces si no están acompañados de ciertos estados de ánimo claves, que les dan valor y seriedad (...)"

 

No. 179.

"Un guerrero no puede sentirse desamparado (...) Ni desconcertado, ni asustado, bajo ninguna circunstancia. Para un guerrero solo hay tiempo para su impecabilidad; todo lo demás agota su poder, la impecabilidad lo renueva."

 

No.180.

"Volvamos a mi vieja pregunta, don Juan, ¿Qué es la impecabilidad?

- Sí, volvemos a tu vieja pregunta y por supuesto volvemos a mi vieja respuesta: "La impecabilidad es hacer lo mejor que puedas en lo que fuese."

 

No. 181.

"No importa lo que nadie diga ni haga -  afirmó - . Tu debes ser impecable. La lucha se libra en nuestro pecho.

Me dió varios ligeros golpes en el pecho.

Si tu padre o tu abuelo se hubieran propuesto a ser impecables (...) no habrían perdido el tiempo en discusiones bizantinas. Hay que dedicar todo el tiempo y toda la energía para poder superar la propia estupidez. Y eso es lo importante. El resto no vale la pena. Nada de lo que tu padre y abuelo dijeron acerca de la iglesia les proporcionó bienestar. En cambio, el ser un guerrero impecable te dará vigor y juventud y poder. De modo que lo que debes hacer es escoger sabiamente."

 

 

No. 182.

"Yo lo veo a usted como un hombre de gran moralidad (...)

-  Lo que tu estas viendo como moralidad es simplemente mi impecabilidad - dijo.

-  El concepto de impecabilidad, así como el de deshacerse de la importancia personal, es un concepto demasiado vago para serme útil -  le comenté.

Don Juan se atragantó de risa, y yo lo desafié a que explicara la impecabilidad.

-  La impecabilidad no es otra cosa que el uso adecuado de la energía -  dijo - Todo lo que yo te digo no tiene un ápice de moralidad. He ahorrado energía y eso me hace impecable. Para poder entender esto, tu tienes que haber ahorrado suficiente energía o no lo entenderás jamás."

 

No. 183.

"-  La impecabilidad, como tantas veces te lo he dicho, no es moralidad (...)  Sólo parece ser moralidad. La impecabilidad es, simplemente el mejor uso de nuestro nivel de energía. Naturalmente requiere frugalidad, previsión, simplicidad, inocencia y, por sobre todas las cosas, requiere de la ausencia de imágen de sí. Todo esto se parece al manual de vida monástica, pero no es vida monástica."

 

No. 184

"En la vida del guerrero sólo hay una cosa, un único asunto que en realidad no está decidido: Qué tan lejos puede uno avanzar en la senda del conocimiento y del poder. Ese es un asunto abierto y nadie puede predecir el resultado. Una vez te dije que la libertad que un guerrero tiene, es actuar impecablemente, o bien actuar como un imbécil. La impecabilidad es de verdad el único acto que es libre, y por ello, la verdadera medida del espíritu de un guerrero."

 

 

No. 185

"(...) -  No te disculpes (:::) Las disculpas son una idiotez. Lo que realmente importa es el ser un guerrero impecable (...)"

 

No. 186

" - Tener sensibilidad es una condición natural de cierta gente - dijo- . Tú no la tienes. Pero tampoco yo. A fin de cuentas, la sensibilidad importa muy poco.

¿Qué es entonces lo que importa? - pregunté.

Pareció buscar una respuesta adecuada.

-  Lo que importa es que un guerrero sea impecable - dijo al fin- . Pero eso es solo una manera de andarse por las ramas. Tú ya has terminado algunas tareas (...) y creo que ya es hora de mencionar la fuente de todo lo que importa. Así, pues diré que lo importante para un guerrero es llegar a la totalidad de uno mismo.

¿Qué es la totalidad de uno mismo don Juan?

Dije que nada mas iba a mencionarla. Todavía quedan en tu vida muchos cables sueltos que debes atar antes de que podamos hablar de la totalidad de uno mismo."

 

No. 187.

"Don Juan suspiró.

-  Que tarde más espléndida - dijo, mirando el cielo.

-  No me gusta la ciudad de México - dije.

- ¿Por qué?

-  Odio el smog.

Meneó rítmicamente la cabeza, como asintiendo mis palabras.

-  Preferiría estar con usted en el desierto, o en las montañas dije.

-  Si yo fuera tú, nunca diría eso -  replicó.

-  No quise decir nada malo, don Juan.

Eso ya lo sabemos. Pero eso no es lo que importa. Un guerrero o cualquier hombre si a esas vamos, no puede de ningún modo lamentarse por no estar en otra parte; un guerrero porque vive del desafío, un hombre común porque no sabe dónde lo va a encontrar su muerte."

 

No. 188.

"Piensas que hay dos mundos para ti - dijo- ; dos caminos. Pero nada más hay uno. El protector te enseñó esto con claridad increíble. El único mundo a tu disposición es el mundo de los hombres, y de ese mundo no te puedes salir.

¡Eres un hombre! El protector te enseñó el mundo de la felicidad, donde no hay diferencias porque no hay nadie que pregunte por las diferencias. Pero ése no es el mundo de los hombres. El protector te sacó de él y te enseñó cómo piensa y lucha un hombre. ¡Ese es el mundo del hombre! Y ser hombre es estar condenado a ese mundo. Eres vanidoso, crees que vives en dos mundos, pero eso es pura vanidad. Hay un solo mundo para nosotros. Somos hombres, y debemos estar conformes con el mundo de los hombres."

 

No. 189.

" – Este es tu mundo. No puedes renunciar a él. Es inútil enojarse y desilusionarse con uno mismo (...)".

 

No. 190.

" -  ¿A qué llama usted el mundo?

-  El mundo es todo lo que está encajado aquí - dijo, y pateó el suelo- . La vida, la muerte, la gente, los aliados y todo lo demás que nos rodea. El mundo es incomprensible. Jamás lo entenderemos; jamás desenredaremos sus secretos. Por eso debemos tratarlo como lo que es: !un absoluto misterio! Pero un hombre corriente no hace esto. El mundo núnca es un misterio para él, y cuando llega a viejo está convencido que no tiene más por que vivir. Un viejo no ha agotado el mundo. Sólo ha agotado lo que la gente hace. Pero en su estúpida confusión cree que el mundo ya no tiene misterios para él. ¡ Qué precio tan calamnitoso pagamos por nuestros resguardos!

Un guerrero se da cuenta de esta confusión y aprende a tratar las cosas debidamente. Las cosas que la gente hace no pueden, bajo ninguna condición, ser más importantes que el mundo. De modo que un guerrero trata el mundo como un interminable misterio, y lo que la gente hace como un desatino sin fin."

 

No. 191.

"(...) Dijo que aprender por medio de la conversación era no solo un desperdicio sino una estupidez, porque el aprender era la tarea más difícil que un hombre podía echarse encima (...)"

 

No. 192.

"Le dije que esa explicación me confundía más aún. Repuso que ése era el motivo de que no quisiera explicar sus actos, y que las explicaciones no eran necesarias. Dijo que lo único que contaba era la acción. Actuar en vez de hablar."

 

No. 193

"(...) un hombre de conocimiento vive de actuar, no de pensar en actuar, ni de pensar que pensará cuando termine de actuar."

 

No. 194.

"- Sólo hay un modo de aprender: poniendo manos a la obra. No tiene caso no mas estar hablando del poder. Si quieres conocer lo que es el poder, y si quieres guardarlo, debes emprender todo por tu cuenta."

 

No. 195

"- Eso es lo malo de hablar - dijo -. Siempre lleva a confundir las cosas. Si uno se pone a hablar de hacer, siempre termina hablando algo de más. Lo mejor es no decir nada y no más actuar."

 

No. 196.

"Uno aprende a actuar como guerrero actuando, no hablando."

 

No. 197.

"(...) estar convencido significa que puedes actuar por ti mismo (...)"

 

No. 198.

"(...) Si no llegas a lograr esto, todo lo que has aprendido y has hecho conmigo será mera plática, simplemente palabras. Y las palabras valen poco."

 

No. 199.

"Queda mucho por hacer. Apenas empiezas."

 

No. 200.

"Tardarás años en convencerte, y luego, tardarás años en actuar como corresponde. Ojalá te quede tiempo."