Fuera de los tiempos llegan a nosotros guerreros de luz para ayudarnos a mantener vivo el fuego sagrado que habita en cada uno de nosotros. Hay seres perversos que tratan de apagar la llama para mantenernos ciegos.
El camino es corto y el tiempo ha llegado. Somos todos enviados pero pocos los que entenderán y acatarán su encargo. Hay que entender nuestros cielos y pedir ayuda a los espiritus para purificar el alma... vibrar en la danza cósmica y elevar la fuerza de nuestro ser para liberarnos del dolor y poder ser aguilas celestes con el paso del guerrero. Regresar a la esencia, volver a ver, a escuchar, aprender a volar, a volar, a volar.